Cómo conciliar la vida laboral y familiar

Publicado 19 mayo 2016

¿Sabías que el 23% de los trabajadores españoles tienen problemas para conciliar la vida laboral y familiar? Es lo que revela un estudio llevado a cabo por la Universidad Internacional de Valencia (VIU). La conciliación de la vida familiar y laboral es actualmente uno de los principales riesgos psicosociales que pueden resultar más perjudiciales para la salud del trabajador.

Cómo conciliar la vida laboral y familiar

Hace ya muchos años que la mujer se incorporó al mundo laboral, pero las empresas siguen sin replantearse la forma de trabajar para que sea posible conciliar la vida laboral y familiar. El trabajo absorbe la mayor parte de las horas del día de mucha gente que no cuenta con tiempo para dedicar a su familia y ocuparse de las tareas domésticas, disfrutar de sus hobbies o simplemente relajarse.

El trabajo, los hijos, la casa y demás obligaciones que debemos atender cada día hacen que muchas veces no sepamos priorizar y pensar en qué cosas son más importantes, a cuáles debemos dedicar más tiempo y por dónde empezar. Por este motivo, muchos padres sienten que no pasan tiempo suficiente con sus hijos y que no son capaces de abarcar todo lo que quieren hacer.

El 36,5% de los hombres afirma que su pareja es la que se ocupa del cuidado de los niños menores de 3 años, frente a un 10% de las mujeres que afirman lo contrario. A esto hay que añadir que mientras que los hombres puntúan con un 8,1 el grado de satisfacción con la dedicación de su cónyuge a las tareas del hogar, las mujeres lo hacen con un 6.

En cualquier caso, lo cierto es que los riesgos psicosociales pueden afectar en gran medida a la salud del trabajador y cada vez hay más estudios que hacen evidentes sus consecuencias. De hecho, el estrés laboral forma parte de los 10 principales problemas de salud que tienen que ver con el trabajo, sobre todo en lo que respecta a la salud mental.

"El estrés es el causante de un 25% de las bajas laborales de los empleados europeos, lo que supone una media de como mínimo dos semanas de baja para cualquier compañía, mientras que los trastornos por depresión son ya la segunda causa de baja en la UE."

Pero además, no solamente afecta a la salud del trabajador, sino que las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar, aumenta los accidente de trabajo. Se estima que el 45% de los mismos tiene que ver con distracciones, descuidos, despistes y faltas de atención , el 19,5% por la presión y la rapidez con la que deben completarse las tareas y el 17,8% con el cansancio y la fatiga.

No obstante, debes saber que con un poco de planificación y priorizando las tareas que debemos hacer cada día, es posible conciliar la vida laboral y familiar. Y para que te resulte más sencillo, hoy te traemos algunos consejos que pueden resultarte muy útiles.

1. Planificarse

Lo primero que debemos hacer es tener claro cuáles son las tareas que debemos hacer. Una vez que tengamos hecha nuestra lista, tenemos que decidir el orden de importancia y el tiempo que vamos a destinar a cada tarea. Sabiendo las tareas que tienes pendientes, podrás dosificar el esfuerzo y los recursos de una forma mucho más óptima.

2. Priorizar tareas

Para valorar el grado de importancia que tienen cada una de nuestras tareas, debemos diferenciar entre tres categorías: las imprescindibles que no podemos aplazar, las que queremos hacer, pero que no son estrictamente necesarias y las innecesarias, es decir, aquellas que nos proporcionan un beneficio muy pequeño y que muchas veces traen consigo una complicación añadida.

3. Hacer antes lo importante que lo urgente

Hay cosas que muchas veces consideramos urgentes pero que en realidad no lo son. Se trata por lo general de tareas que queremos hacer y que se han convertido en imprescindibles. Sin embargo, debes saber que muchas veces estas cosas urgentes pueden impedirnos diferenciarlas de las tareas que tienen una fecha y una hora de entrega y que terminamos dejando para el final. Por eso, debes tener en cuenta que muchas veces vale la pena disfrutar de algunas cosas que son importantes y relegar otras que parecían urgentes.

4. Pedir ayuda o delegar

Muchas veces, aunque lo intentemos, nos resulta imposible abarcarlo todo. Debemos asumir que no somos superhéroes y que podemos pedir ayuda si lo necesitamos. O incluso delegar ciertas tareas en otra persona para evitar la sobrecarga de tareas, lo cual puede acabar pasando factura a tu salud.

5. No somos perfectos

Ni podemos abarcar todo lo que queremos ni podemos hacerlo todo perfecto. Si tenemos demasiadas cosas que hacer es porque seguramente nos estamos empeñando en hacerlo todo perfecto. No obstante, debes asumir que no siempre podrás someterte a ese nivel de estrés y que las cosas no siempre saldrán perfectas.

6. Eliminar el sentimiento de culpa

Si fracasamos o no cumplimos nuestros objetivos, tampoco tenemos que mortificarnos, pero si hacer autocrítica para aceptar la situación y comprobar si los objetivos que nos habíamos propuesto eran inalcanzables. Es normal que de vez en cuando nos dejemos cosas sin hacer o que no podamos hacerlo como habíamos planeado, pero no es el fin del mundo.

7. Ser felices

Tu objetivo principal cada día debe ser el de ser feliz. La calidad de vida y la salud nunca deben ser cosas que queden relegadas a un segundo plano. Las tareas que hacemos a diario son un medio para tener una vida más cómoda y, por tanto, alcanzar el mayor grado de felicidad posible y si no lo conseguimos, todo lo demás no servirá para nada.

Así pues, planificar lo que debemos hacer, marcarnos prioridades y asumir que no siempre las cosas van a salir como habíamos planeado es el primer paso para poder conciliar la vida laboral y familiar y, de esta forma, alcanzar la felicidad. El estrés no nos servirá de nada ni hará que las tareas se hagan solas. Todo lo contrario. Solamente acabará por afectar a nuestra salud tanto física como mental.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín