Preguntas que un reclutador no puede hacer en una entrevista

Publicado 05 mayo 2016

¿Cómo reaccionarias si durante una entrevista de trabajo un reclutador te preguntara sobre tu orientación sexual, tus creencias religiosas o ideología política? Aunque es obvio que hay preguntas que el reclutador puede hacer en una entrevista para conocer mejor al candidato que tiene delante, debes saber que la línea entre las preguntas de profundización y las preguntas comprometidas es muy delgada.

Preguntas que un reclutador no puede hacer en una entrevista

Según la legalidad vigente, el candidato tiene derecho a no revelar información  por ejemplo sobre su estado civil, su orientación sexual o situación familiar, ni ser discriminado del proceso de selección por motivos relacionados con su género, su edad, su nacionalidad o sus ideas religiosas o políticas. Con ello, la ley garantiza que ningún candidato es descartado por motivos que no se encuentran directamente relacionados con su valía como profesional.

Sin embargo, muchas veces los reclutadores ignoran la ley o simplemente deciden saltársela y vulneran el derecho a la intimidad del candidato formulando este tipo de preguntas que muchas veces se consideran esenciales para poder conocer mejor a la persona a la que quieren contratar.

"El derecho a la intimidad es un derecho fundamental de cualquier ciudadano español que queda recogido en la Constitución. De hecho, el entrevistado puede incluso tomar medidas legales contra la empresa por tratarse de preguntas que vulneran sus derechos."

Para que te resulte más fácil detectarlas hoy te traemos algunos ejemplos de las preguntas que un reclutador no puede hacer en una entrevista porque son ilegales, ya sea con o sin mala intención y cómo actuar en ese momento.

5 Preguntas ilegales en una entrevista de trabajo

1. Preguntas sobre el género

Aunque hemos avanzado mucho en cuestiones de igualdad en los últimos años, la realidad es que todavía no hemos acabado con la discriminación de género. Una realidad que el mundo laboral es avalada por los propios datos. El número de mujeres que a día de hoy ocupan cargos de responsabilidad es mucho más escaso que el de los hombres y la brecha salarial entre ambos géneros a igualdad de condiciones sigue siendo patente.

Un reclutador nunca puede hacer preguntas sobre si la mujer tiene hijos, si está pensando en quedarse embarazada o si se sentiría incómoda dirigiendo a un quipo de hombres, pues son preguntas que dejan entrever una clara discriminación de género.

2. Preguntas sobre el estado civil o la situación familiar

Tampoco se pueden hacer preguntas sobre si la persona está casada, divorciada o soltera, o sobre su orientación sexual. Este tipo de cuestiones jamás deberían ser abordadas en una entrevista de trabajo. El problema es que hay reclutadores que, a pesar de ser ilegal, pueden intentar averiguar información al respecto para saber el grado de compromiso que puede esperarse del candidato en función de su situación familiar.

3. Preguntas sobre la nacionalidad o la raza

Otra de las preguntas ilegales que un candidato puede negarse a responder son aquellas relacionadas con la nacionalidad o la raza. De hecho, es motivo suficiente como para tomar medidas legales contra el reclutador si se pregunta si está autorizado a trabajar en el país, de dónde es o dónde nació.

4. Preguntas sobre la edad

Es innegable que la discriminación por la edad sigue siendo una realidad a la hora de buscar empleo. Algo que impone grandes dificultades a determinados sectores de la población como los mayores de 45 años o aquellos candidatos que desde el punto de vista de la empresa son demasiado jóvenes. Un reclutador nunca debe preguntar por la edad si el candidato no ha querido contemplarlo en su curriculum.

5. Preguntas sobre las creencias o ideas políticas

Por último, otra de las preguntas que un reclutador no puede hacer en una entrevista son aquellas que tienen que ver con las creencias religiosas o ideología política. Es inconstitucional preguntarle a un candidato si practica alguna religión o si es ateo.

¿Cómo enfrentarse a las preguntas ilegales en una entrevista de trabajo?

Como ya sabes, todas estas preguntas son ilegales. Pero, ¿qué ocurre si en mitad de la entrevista el reclutador decide sacarlas a colación? En este caso, tenemos tres opciones para enfrentarnos a ellas.

1. Negarse a responder

Esta es, evidentemente, la manera más directa y cortante de responder al seleccionador. Como candidato, tienes el derecho de informarle de que la pregunta que te está formulando no es legal y que además no tiene ninguna relevancia para valorar tus capacidades profesionales, por lo que no son necesarias para el transcurso del proceso de selección.

No obstante, te recomendamos que solamente tomes este camino si la pregunta es realmente ofensiva o comprometida, o poco relacionada con tus aptitudes para ocupar el puesto de trabajo, ya que ser tan cortante podría ser tomado de forma negativa.

2. Responder directamente a la pregunta

Muchos candidatos están acostumbrados a hablar de su edad, su estado civil o si tienen hijos o no les resulta incómodo. Si no te molesta, no dudes en responder rápidamente y pasa  a otro tema sin dar mucha importancia a la cuestión en concreto.

3. No responder, pero aclarar indirectamente las dudas del seleccionador

Muchas veces lo que incurre en al legalidad no es la pregunta en sí, sino la manera en que se formula. Como ya hemos dicho, el reclutador no debe plantear directamente al candidato si está pensando en tener hijos o su nacionalidad por ejemplo. En este caso, la duda del seleccionador puede ser si tendrás flexibilidad horaria o si podrás viajar y ha hecho al pregunta de manera comprometida.

Por eso, si eres capaz de saber el motivo de la pregunta, respóndela por ejemplo informándole de si tendrás problemas para desplazarte geográficamente en caso de que el puesto lo requiera. De esta forma, te mostrarás flexible y dispuesto a colaborar en todo lo necesario.

Esperamos que todo estos consejos te resulten útiles tanto para detectar las preguntas que un reclutador no puede hacer en una entrevista como para enfrentarte a ellas y salir airoso de la misma sin parecer demasiado cortante. Pero en cualquier caso, eres tú el que debes tomar la decisión de si quieres o no responderlas.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín