La AutoCandidatura

Publicado 14 octubre 2014

La autocandidatura o candidatura espontánea es el procedimiento mediante el cual una persona facilita proactivamente su interés en formar parte de una empresa sin tener conocimiento de si en ese momento disponen de procesos de selección adecuados a su perfil profesional.

Es una forma sencilla de acceder al mercado laboral y muy aconsejable para todo tipo de perfiles profesionales, especialmente para aquellos que tengan dificultades en encontrar ofertas de empleoadecuadas con sus necesidades.

Para presentar una autocandidatura se tiene que seguir cinco pasos:

  1. Realizar un listado de empresas que por determinadas razones (empresas de la competencia, del mismo sector, sólidas, de gran envergadura, etc.) son de nuestro interés. Este listado puede contener 10, 30, 50 o más empresas.
  2. Elaborar una carta de presentación y un currículum para cada empresa en la que te presentas. La carta de presentación tiene una gran importancia ya que es el medio en el que se transmite la motivación y entusiasmo en formar parte de la organización, por lo que es imprescindible que el mensaje sea claro y atractivo para el receptor.
  3. Facilitar el perfil profesional a las empresas. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, el envío de la carta de presentación y currículum por correo ordinario o entregarlo en mano ha quedado obsoleto. Actualmente, se realiza por correo electrónico.En cualquiera de los medios que se utilice hay que asegurarse que nuestro perfil llegará en manos de la persona que nos interesa. Por ejemplo, si una persona está interesada en entrar en un supermercado y lo entrega a un/a cajero/a, es posible que no llegue al responsable. En el caso del correo electrónico, evitar enviarlo a direcciones tipo info@, ya que no asegura que llegue a Recursos Humanos o a quien queremos (p.e: responsable de contabilidad en el caso de un contable).
  4. Registrar todas las autocandidaturas que se hacen. Es recomendable tener una tabla que contenga el nombre de la empresa, actividad, datos de contacto de la empresa (dirección, teléfono y/o correo electrónico), fecha de envío de la carta de presentación y currículum, resultados y observaciones.
  5. Realizar un seguimiento. Si no se obtiene respuesta por parte de la empresa, te puedes poner en contacto con ésta para saber si tu currículum ha llegado correctamente. Para esto, hay que esperar un tiempo prudencial. En el caso de actualizar el currículum, se tiene que facilitar nuevamente.

"A pesar de que resulte un proceso elaborado y que requiera una inversión de tiempo, la autocandidatura presenta varias ventajas."

La más importante es que permite anticiparnos a las necesidades de personal de la empresa. En el momento que la empresa tenga un proceso de selección idóneo a tu perfil profesional, es posible que contacten directamente contigo para cubrir esa vacante de forma que esa oferta no llega a publicarse en los medios de comunicación, que a parte de tiempo, supone un coste. Si tu perfil resulta muy atractivo pueden citarte para una entrevista y tenerte en consideración en ese momento o más adelante.

Otra ventaja es que permite mostrar de forma directa la motivación por la empresa. Generalmente, las personas tienen una carta de presentación y un currículum estándar que lo difunden sin enfocarlo a cada organización. La motivación y entusiasmo puede ser tu valor añadido.

Además, es un medio que utiliza muy pocas personas, por lo que no hay tanta competencia en comparación a cuando nos inscribimos en una oferta de trabajo en un portal de empleo. Pueden haber muchas personas que faciliten su currículum a esa empresa, pero que tengan tu mismo perfil es más complicado.

Parte de las ofertas de trabajo publicadas en las páginas webs no están realmente activas. A veces, la empresa está haciendo un reclutamiento, acaban de incorporar a alguien y la tienen activa por si esa persona les falla, tienen previsión de incorporar a alguien, etc. Por lo que es vital utilizar otro tipo de medios para llegar al objetivo como es la autocandidatura.

 

Escrito por:

Laura Martín Sampayo
Consultora en Recursos Humanos