5 Claves para gestionar el talento en tu empresa

Publicado 22 febrero 2015

Todos tenemos talento para alguna cosa. El problema es que no siempre sabemos cuáles son nuestras habilidades, es decir, en qué campos somos más eficientes o para que usar estas capacidades en nuestro favor.

5 Claves para gestionar el talento en tu empresa

De hecho, aun sabiéndolo hay muchas personas que no cuentan con motivación suficiente para sacar de ellas el máximo partido o encontramos dificultades que nos impiden dedicarnos a ello. Es por ello que los responsables de Recursos Humanos tienen hoy un papel fundamental a la hora de gestionar el talento y en la conservación del mismo dentro de la empresa.

Cuando hablamos de una empresa, solemos definir el "talento humano" como el potencial de los trabajadares, conocimientos, aptitudes, actitudes, motivación, experiencia, intereses, habilidades... que pueden aplicarse al trabajo que llevan a cabo cada día dentro de la organización y que hacen que cada uno pueda dar lo mejor de sí mismo. Lo cual es de gran importancia, ya que el propio talento hace que todo el equipo sea más eficiente y que la empresa mejore.

"En la actualidad, es cada vez más habitual que los reclutadores enfoquen su trabajo a la búsqueda de talentos o con gran potencial que puedan convertirse en una pieza fundamental dentro de la empresa para conseguir un crecimiento más positivo."

Muchas veces será necesario recurrir a profesionales que no estén trabajando dentro de la compañía, pero otras muchas veces puede que tengamos el talento dentro. Por eso, nuestra labor debe ser la de saber verlo y potenciarlo para poder aprovechar todas las capacidades del trabajador en bien de la empresa.

1. Descubrir el talento

Lo primero que debemos hacer para reforzar el talento interno de la empresa es descubrir cuáles son las habilidades de cada miembro. Para ello es fundamental que el equipo de recursos Humanos esté formado por profesionales especializados en el desarrollo de las competencias, la gestión de las habilidades y acostumbrados a descubrir cuáles son los talentos de cada trabajador, ya que todos podemos destacar en algo.

De nada sirve tener un gran equipo si luego no sabemos ver en qué lugar de la empresa encajarían mejor y cómo podríamos conseguir todo su potencial.

2. Gestionar el talento

Una vez que tengamos claros cuáles son las capacidades de cada trabajador, el siguiente paso es saber cómo podemos aprovecharlo en beneficio de la empresa. No basta con saber descubrir el talento, sino que además es clave conocer el modelo de negocio de la empresa y su filosofía para coordinar el equipo y establecer cómo podría encajar cada miembro dentro de la misma.

Organizar a los profesionales en distintos puestos, jerarquías y establecer las funciones de cada uno de ellos es tan importante para el buen funcionamiento de la empresa como el hecho de tener un buen equipo. De lo contrario, estaremos desaprovechando el talento de nuestros trabajadores, lo cual tiene más delito que tener a personas talentosas y no saberlo.

3. Trabajo de motivación

Pero una vez que hayamos elegido el mejor puesto para cada uno de los trabajadores de la empresa, no podemos echarnos a dormir. Es fundamental saber motivarlos para que crezcan y contagien al resto. La mejor forma de conseguirlo es consiguiendo que el trabajador se sienta cómodo en su puesto de trabajo.

Si un empleado no se siente valorado y está "quemado" en su trabajo, las probabilidades de que quiera buscar otro puesto de trabajo o de que acepte una propuesta externa son mayores. Si esto ocurre, estaremos dejando que otras empresas se lleven el talento. Por eso es importante  conseguir que el empleado esté contento y se sienta una pieza clave de la organización para evitar que se marche.

4. Crear nuevos talentos

En la actualidad, el mundo de la empresa cambia a gran velocidad, por lo que además de descubrir, encajar y motivar, a la hora de gestionar el talento de la compañía es fundamental que sepamos también crearlo para que tengamos miembros polivalentes.

De esta forma, estaremos garantizando el éxito futuro de la empresa. Se trata de lograr que nuestro equipo de trabajadores sea capaz de asumir responsabilidades y nuevos proyectos y que esté siempre motivado para ello. Esta es, sin lugar a dudas, la clave de la supervivencia de cualquier organización.

5. Adaptar la organización

Como ya hemos dicho, las empresas no son entes estáticos en el tiempo, sino que deben enfrentarse constantemente a los cambios que van viniendo, a las tendencias en el sector, a las nuevas normativas y a los cambios del entorno y de la competencia.

Sin embargo, muchas empresas cometen el error de intentar adaptar el talento a la misma, cuando debe ser justamente al contrario. Son las propias empresas las que deben aprender a adaptarse al talento de su equipo humano que, es muy probable, que ya se haya adaptado al entorno antes de que lo haya hecho la organización en sí misma.

Y es que muchas veces es tan importante saber adaptarse a los cambios y a los talentos internos de los que disponemos  como el que ellos mismos se adapten al sistema y al modelo de negocio de la empresa.

Así pues, a la hora de gestionar el talento de una empresa es importante que los responsables de Recursos Humanos sepan descubrir las capacidades de los trabajadores que ya están trabajando dentro de la empresa para poder potenciarlo y aprovecharlo en beneficio de la misma para que siga creciendo.

Pero además es importante saber crear nuevos talentos para que toda la empresa pueda adaptarse sin dificultad a los cambios que puedan producirse, tanto dentro como fuera de la misma y que puedan afectar a la supervivencia de la misma.

No obstante, el proceso debe ser una simbiosis, ya que si intentamos que sean los propios trabajadores los que se adapten a lo establecido por la compañía, puede que no sean capaces de mostrar todas sus capacidad, con lo cual corremos el riesgo de perder el talento por el camino. Es por ello  que es fundamental que sea la empresa la que sepa adaptarse a los cambios jugando con el talento humano que tiene para potenciarlo y poder de esta forma, cumplir sus objetivos.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín