6 Errores a evitar en un proceso de selección

Publicado 05 mayo 2015

Reclutar profesionales para una empresa puede llegar a ser una tarea muy compleja si no se lleva a cabo una planificación adecuada. Y es que aunque pueda parecer sencillo, una decisión equivocada, puede traer consecuencias para la empresa pues no cabe duda de que el activo más importante de cualquier negocio son siempre sus empleados. Ellos son los que harán que la empresa marche y que se preste un buen servicio al cliente.

6 Errores a evitar en un proceso de selección

Cada empleado es como una pieza de un puzzle y debe encajar perfectamente con el resto para que todos puedan complementarse y trabajar de forma conjunta. Seguro que has oído alguna vez que una manzana podrida puede arruinar todo el cesto. Esto es precisamente lo que sucede cuando no se elige al candidato adecuado, especialmente cuando se trata de un puesto de cierta responsabilidad.

"Los procesos de selección suelen ser largos y costosos. Esto quiere decir que, por lo general, implican un alto grado de dedicación. De lo contrario es fácil cometer errores que pueden pasar factura a la empresa."

Por eso, hoy te traemos una lista con los errores más frecuentes que cometen los responsables de Recursos Humanos cuando no planificación bien esta labor para que los conozcas y puedas evitarlos.

1. No identificar las necesidades de la empresa

La búsqueda del candidato  debe responder a una necesidad precia. Es por ello que nunca se debe comenzar un proceso de selección sin  tener claras cuáles son las funciones que va a desempeñar el nuevo trabajador dentro de la empresa y qué esperamos de esa contratación.

Para ello debemos elaborar un perfil de competencias, anotando de manera detallada cuáles s0n los requisitos del candidato ideal para el puesto. Si no sabes lo que buscas, entonces ¿cómo crees que vas a encontrarlo?

2. No comprobar las referencias

Los seleccionadores saben perfectamente que hay candidatos que mienten y engordan su curriculum para intentar conseguir el puesto. No obstante, pocos son los que realmente se molestan en invertir tiempo para contrastar la información aportada por el candidato en el apartado de referencias.

Si queremos saber si el candidato ha trabajado de verdad para una determinada empresa y además conocer su trayectoria dentro de la misma, es importante ponerse en contacto con  las referencias que se proporcionan. No se trata de comprobar cada uno de los trabajos que se incluyen en el curriculum. Solamente los más importantes.

3. Tener prisas

Las prisas nunca son buenas consejeras y menos cuando se trata de un proceso de selección importante. Si un reclutador pone en marcha el proceso de selección y debe trabajar a contrarreloj, entonces es difícil que se logre crear el ambiente ideal en una entrevista de trabajo que permita conocer al candidato.

Esto se debe  a que las prisas alteran el curso de los acontecimientos, ya que a la hora de decidir cuestiones uno de los puntos fundamentales es disponer de tiempo suficiente para tener libertad de movimiento.

Es cierto que muchas veces, si un trabajador se marcha, es importante cubrir el puesto a la mayor brevedad posible, pero antes de realizar una contratación urgente y tomar una decisión apresurada que puede no ser la correcta, es preferible buscar soluciones temporales como delegar sus funciones en el resto de la plantilla.

4. Contratar por una recomendación

Las recomendaciones son algo habitual en el mundo de la empresa. Y es que cuando se necesita cubrir un puesto rápidamente generalmente confiamos en la palabra de un empleado en el que confiamos para contratar a la persona que recomienda pues puede ahorrar mucho tiempo.

No obstante, las recomendaciones no siempre dan buenos resultados. Por eso es importante valorar los méritos y el curriculum del candidato antes de hacer una contratación precipitada.

Lo ideal es poner en macha el proceso de selección e incluir a este profesional dentro del mismo. La recomendación puede favorecerle, pero  es fundamental concertar una entrevista para conocerlo y ver si realmente encaja en el puesto y si cumple con los requisitos de la oferta de trabajo.

5. Criterios de selección equivocados

Muchas veces se establecen criterios de selección equivocados a la hora de elegir al candidato ideal. Por ejemplo muchas veces se realiza una criba impresionantes a través de experiencia, fijando como requisito 5 años de experiencia.

Sin embargo, puede haber candidatos con 3 años de experiencia que tienen un gran talento potencial y que podrían dar mejores resultados. Y lo mismo ocurre con la formación.

Por eso, es fundamental tener en cuenta otras cuestiones que están más relacionadas con la personalidad del candidato como el liderazgo y las habilidades sociales.

Todo dependerá del puesto de trabajo que se necesite cubrir. No debemos cometer el error de buscar un superhéroe y establecer un lista interminable de requisitos que realmente no son necesarios.

6. Basar el proceso de selección en un único método

En la actualidad, tenemos a nuestra disposición una gran diversidad de herramientas que pueden resultarnos útiles para llevar a cabo un proceso de selección. Es importante usarlos todos para poder conocer a los candidatos en profundidad. De esta forma podremos obtener una imagen más definida de los profesionales que queremos contratar.

Esperamos que todos estos consejos para planificar un proceso de selección te resulten útiles y puedas elegir al candidato más adecuado para tu empresa.

No obstante, debes tener en cuenta que incluso podemos cometer errores  a pesar de haber llevado a cabo una perfecta planificación. Puede suceder por ejemplo que el reclutador deje escapar a un candidato  que encajaría al 100% con el puesto de trabajo que se necesita precisamente porque  no hay un único candidato ideal, sino porque haya varios profesionales que puedan aportar mucho a la empresa.

En cualquier caso, si sigues estos consejos, lo más probable es que te resulte más sencillo encontrar a la persona adecuada para el puesto y que éste se adapte perfectamente con el sistema de trabajo y con el resto del equipo.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín