¿Por qué es importante cuidar a tus empleados?

Publicado 05 octubre 2015

Como ya sabes, la salud, el bienestar y la felicidad son factores fundamentales para cualquier persona. pero también lo son dentro del ámbito laboral. De hecho, estudios recientes revelan que las medidas relacionadas con la salud dentro de la empresa suponen el beneficio social más valorado por los trabajadores.

Por este motivo, cada vez son más empresas en España las que apuestan por modelos de trabajo que favorezcan el bienestar tanto físico como psíquico de sus trabajadores.

¿Por qué es importante cuidar a tus empleados?

Y no hablamos solamente de preocuparse por temas relacionados con la prevención de riesgos laborales, sino que es necesario ir más allá. Las empresas deben adoptar hábitos saludables y fomentar un buen clima laboral que favorezca el bienestar de cada trabajador para que rinda al 100%.

"Un empleado sano y feliz es mucho más eficiente, sufre menos bajas laborales y, por ende, es más productivo. Con lo cual podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que cuidar a tus empleados sale rentable."

A pesar de ello, aún quedan muchas empresas que dedican grandes esfuerzos y gran parte de sus recursos en lograr la satisfacción del cliente, lo cual puede venirse abajo si no se presta atención a los profesionales que trabajan internamente en la empresas.

Razones para cuidar a tus empleados:

1. Tus empleados son tu marca

No hay duda de que las personas que pueden hablar más y mejor de tu empresa son los propios trabajadores. Todo lo que los empleados de una empresa dicen suele ser tomado como verdad absoluta por los que lo rodean, por lo que si hacen comentarios negativos, la imagen de la empresa se verá resentida.

2. Tus empleados son imprescindibles

Si en un proceso de selección no consideras que el candidato que tienes delante es imprescindible para tu empresa, no deberías contratarlo. A todos nos gusta sentirnos valorados y cuando una persona siente que es así y que su trabajo es reconocido, su compromiso con la empresa aumentará de forma significativa. Por eso, es importante asegurarte de que las personas que contratas aportarán valor a la empresa.

3. Tus empleados son seres humanos

Los trabajadores de una empresa cuentan con una gran capacidad para hacer crecer el negocio. El talento y las competencias de una persona no pueden ser copiadas, por lo que si logramos identificar aquellas fortalezas que hacen único a cada empleado, tomaremos ventaja con respecto a la competencia.

Y es que como decía el filósofo estadounidense Elbert Hubbard: “Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres normales, pero ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario”.

4. Todos estamos en el mismo barco

En una empresa todos deben remar en la misma dirección. Por eso, aunque haya departamentos, responsabilidades y objetivos distintos, al final se trata de alcanzar la misma meta. Si la empresa tiene éxito es por la suma de todos sus elementos y no por el trabajo de una persona o dos.

Puedes tener los mejores medios y recursos, pero si no cuentas con los profesionales adecuados que compartan la misma visión y pasión por el negocio, difícilmente podrás destacar entre las demás.

5. Tus empleados marcan la diferencia

Resulta curioso constatar como hay empresas que consiguen destacar por su plantilla. Es fácil percibir cuando las personas son felices, se sienten productivas y satisfechas con su trabajo, lo cual dice mucho de una empresa y la distingue positivamente del resto.

¿Cómo cuidar a tus empleados?

El problema es que poner en marcha iniciativas para mejorar el bienestar de los trabajadores no siempre resulta fácil. Con frecuencia las empresas se encuentran con dos problemas fundamentales: la ausencia de cultura coporativa y la falta de medios para llevarlas a cabo.

No obstante, también hay que tener en cuenta que con empuje e ilusión es posible superar todos los obstáculos que vayan apareciendo a lo largo del camino para crear una filosofía  como compañía y suplir la falta de medios con un poco de creatividad e imaginación. Para que te resulte más sencillo, a continuación te traemos algunos consejos que pueden serte útiles.

  • Un sueldo justo: aunque parezca algo muy obvio, todavía hay muchas empresas  que pagan sueldos casi humillantes a sus trabajadores. Si quieres que tus empleados sean felices, debes pagarles lo que realmente merecen por la realización de sus funciones.

Esto repercutirá de manera positiva sobre tu negocio. De lo contrario querrán marcharse en cuanto encuentren algo mejor. ¡No dejes que el talento se te escape!

  • Saber escuchar: mantén los oídos biena beirtos para escuchar las demandas de tus empleados. Esto resulta clave para el buen funcionamiento de cualquier negocio. Los empleados deben sentirse libres de poder expresar lo que necesiten en cada momento.
  • Reconocer sus logros: debemos aprender a compensar a nuestros empleados cuando sea necesario. Muchos trabajadores se sienten frustrados porque sus jefes solamente aparecen para llamarles la atención ante un error. Es importante cuidar a tus empleados valorando su trabajo y esfuerzo.
  • Fomentar un buen clima laboral: cuando el ambiente de una empresa es negativo, la productividad y la eficiencia pueden bajar a pasos agigantados. Por eso, es importante fomentar el compañerismo, la comunicación y mantener una actitud de respeto con todo el mundo.
  • Ofrecer ventajas y flexibilidad: no hay nada que más valoren los trabajadores que obtener ciertas ventajas. Por ejemplo la posibilidad de trabajar en casa algún día a la semana, flexibilidad en el horario laboral, cursos de formación gratuitos en el entorno de la empresa, cheques restaurante, actividades lúdicas en grupo fuera del trabajo...

Como puedes ver, no es necesario contar con demasiados recursos para llevar a cabo políticas que promuevan el bienestar de los trabajadores. Solamente hace falta ser creativo y encontrar la forma de que tus trabajadores de sientan recompensados por su esfuerzo. De esta forma, tus empleados se sentirán felices dentro de la empresa y más comprometidos con la misma, dando el máximo rendimiento en su trabajo y haciendo que, a la larga, la empresa obtenga mayores beneficios.

Recuerda siempre "empleados felices = empresa rentable".

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín