10 Consejos para los profesionales de recursos humanos

Publicado 05 octubre 2015

Las personas felices transmiten energía positiva, buenos pensamientos y son capaces de afrontar los retos de una manera mucho más eficiente. En el entorno laboral, los trabajadores felices son más productivos que aquellos que siempre están descontentos y de malhumor, atraen nuevos clientes y hacen que los que ya tienen se mantenga fieles a la empresa. Y además hacen que el ambiente de trabajo sea más positivo tanto para el empleador como para el resto de empleados.

10 Consejos para los profesionales de recursos humanos

Por este motivo, los trabajadores son el activo más valioso de cualquier compañía, piezas fundamentales dentro de la maquinaria empresarial que consiguen que todo funcione correctamente. Es precisamente por ello por lo que los profesionales de recursos humanos juegan un papel clave a la hora de seleccionar al equipo más adecuado.

"El trabajo del departamento de recursos humanos de una empresa va más allá de las tareas relacionadas con la contratación de los empleados. Son los encargados de crear un buen ambiente laboral y de lograr que todos los trabajadores esté motivados para llevar a cabo sus funciones."

Aunque hace algunos años, los responsables de recursos humanos tenían un papel que se ceñía casi exclusivamente a la contratación y a las tareas administrativas concernientes a los empleados, las tendencias actuales van mucho más enfocadas a satisfacer las necesidades de los trabajadores dentro de la empresa y a actuar como mediadores entre los intereses de la compañía y de los empleados.

Por eso, es importante llevar a cabo una buena labor y conocer a nuestros empleados tanto de forma individual como en conjunto para poder desempeñar nuestra labor de una manera más eficiente y conseguir que nuestros esfuerzos reviertan sobre la productividad de los empleados y sobre los beneficios de la empresa.

1. Conoce a tus empleados

Todos los gerentes deben estar atentos para saber qué está pasando en la vida de sus empleados. Si tienen mujer e hijos, si están pasando por un mal momento personal que esté influyendo en su rendimiento para valorar las dificultades que está teniendo para desempeñar sus funciones adecuadamente.

2. Valor a la diversidad

Todos tenemos virtudes y defectos. La mejor forma de asegurarnos de que nuestras decisiones con nuestro equipo de trabajo  vana  tener éxito es contar con distintas perspectivas. Al reconocer que las opiniones y propuestas del grupo son mejores que las de un solo individuo, tus empleados se sentirán valorados y que se les tiene en cuenta.

3. Favorecer la conciliación entre la vida laboral y personal

Si tus trabajadores sienten que apuestas por un equilibrio que favorezca tanto su vida personal como laboral, estarán más felices y se sentirán más comprometidos cuando la empresa se encuentre en un momento crítico o haya que arrimar el hombro para sacar adelante un proyecto importante que requiera de más tiempo y esfuerzo.

4. Hacer sacrificios personales

En ocasiones es necesario tomar decisiones prácticas para motivar a los empleados aunque puedan incomodar a nuestros intereses personales. Stephen Covey introdujo el concepto de "cuenta bancaria emocional". Se trata de hacer ciertos sacrificios por los empleados como si de una hucha se tratara.

Pero siempre sin que parezca que se espera algo a cambio o que es temporal, ya que de lo contrario se corre el riesgo de ser percibido como una manipulación. Si se hace correctamente, entonces tu condición de líder se verá fortalecida y lograrás motivar a tus empleados a hacer también ciertos sacrificios cuando sea necesario.

5. Objetivos claros

Esto comienza con una clara visión, misión y valores, transmitiendo un liderazgo de alto nivel. De esta forma es posible vincular tanto los objetivos individuales como departamentales a la visión y la misión de la empresa para que los trabajadores comprendan las razones por las que se les piden las cosas. Un sentido de logro que lleva a compromiso.

6. Fidelizar a tus trabajadores

Suele decirse que "se recoge lo que se siembra". Esto significa que debemos motivar a los empleados que no están trabajando a pleno rendimiento para que mejoren y además crear un compromiso con ellos para que quieran quedarse en la empresa. Formar nuevos empleados puede ser muy costoso, pero dar nuevas oportunidades de seguir creciendo , hará que tus empleados sean más leales a una empresa que los cuida y se preocupa por ellos.

7. Valorar el trabajo de tus empleados

Resulta muy positivo valorar su trabajo  a aquellos trabajadores que cumplan con sus funciones de manera eficiente. Incluso aunque muchos no lleguen a estar al 100%, no debe ser percibido como algo negativo, ya que supone una oportunidad de realizar críticas constructivas, haciéndoles saber además cuando lo han hacen bien.

8. Recompensar a tus trabajadores

Cuando los empleados hacen bien su trabajo hay que recompensarlos. No obstante, esto no quiere decir que la recompensa siempre deba ser económica. Lo que funciona como motivación para algunos trabajadores, no tiene por qué funcionar para el resto. Por eso, es importante conocerlos y saber qué es lo que mueve a cada uno de ellos.

9. Apoyar a los trabajadores

El mayor premio que puedes dar a tus empleados es tener en cuenta sus opiniones. Por eso asegúrate de que les ofreces la suficiente confianza  como para que sean capaces de transmitirte sus necesidades y problemas o hacer propuestas de mejora para la empresa.

10. Contratar empleados a largo plazo

Evidentemente que tus empleados no duren mucho dentro de la empresa no es buena señal ni tampoco una buena inversión, ya que se invierten muchos recursos en formarlos durante los primeros meses hasta que son productivos realmente para la empresa. Por eso, la labor de reclutamiento debe ser vista como una herramienta de retención definitiva. Además, si lo haces bien, podrás promocionar a tus trabajadores a mejores puestos y darles la oportunidad de seguir avanzando dentro de la empresa, con lo cual te resultará más sencillo mantenerlos en la plantilla.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín