10 Consejos para elegir al trabajador más adecuado

Publicado 15 febrero 2015

En la actualidad, los reclutadores de Recursos Humanos se enfrentan a un gran aluvión de curriculums cada vez que publican una oferta de empleo para cubrir un puesto de trabajo en su empresa.

Aunque en un principio pueda parecer una ventaja que nos permita encontrar al trabajador perfecto para el cargo, también supone un gran inconveniente, ya que no contamos con tiempo suficiente para dedicar a cada curriculum el tiempo necesario. Con lo cual siempre corremos el riesgo de pasarnos cosas por alto.

De esta forma, el proceso de selección se convierte en una labor muy complicada y no interesa ir contratando a trabajadores que se adapten bien a las funciones del puesto y que haya que despedir en unos meses. Por eso, hoy te traemos algunos consejos para que el proceso de selección te resulte más sencillo y puedas elegir al trabajador más adecuado para cubrir el puesto.

10 Consejos para elegir al trabajador más adecuado

1. Conocer a fondo todas las características del puesto que se oferta

Si no tienes claras cuáles son las funciones del empleado que necesitas contratar, difícilmente podrás  llevar a cabo una buena selección. Es más fácil tener éxito si conocemos bien los requisitos del puesto, la experiencia necesaria, la trayectoria laboral, la formación y las competencias necesarias para el cargo. Por eso es fundamental que hables con el tu superior para conocer el mayor número de detalles posible sobre el puesto que se va a desempeñar.

2. Planificar las preguntas de la entrevista

Según recientes estudios, las entrevistas por competencias son el método de valoración más fiable. Pero es importante planificar con anterioridad las preguntas que vamos a formular a los candidatos en función de las competencias que queramos analizar. El tiempo medio por entrevista suele ser de entre 15 y 30 minutos por lo que es importante ir al grano para poder evaluar bien las cualidades del profesional que tenemos delante. No obstante, además de las competencias, es importante indagar sobre las metas profesionales del trabajador y sus expectativas de cara al futuro para saber si es la persona que estamos buscando para cubrir el puesto.

3. Romper el hielo

Lo más probable es que la persona a la que vamos a entrevistar esté nerviosa, especialmente si lleva mucho tiempo inmerso en la búsqueda de empleo. Es por ello que tu misión es conseguir que se sienta cómodo para que la presión no le afecte de forma negativa a la hora de responder a las preguntas y puedas valorar sus capacidades correctamente.

4. Analizar el lenguaje corporal

Aunque no nos demos cuenta, el 65% de una conversación tiene que ver con el lenguaje no verbal, es decir, los gestos, la postura y la forma de moverse de la persona. En una entrevista de trabajo, el seleccionador puede descubrirse el nivel de confianza y de autocontrol del candidato a través de su lenguaje corporal.

5. Escuchar al candidato

Aunque necesites decir muchas cosas, intenta no monopolizar la conversación. Intenta que las preguntas no sean demasiado largas y que se entiendan fácilmente para que el candidato pueda hablar  sobre sí mismo y sobre el puesto de trabajo y tú puedas analizar cómo se expresa y cómo responde.

6. Trata de ser educado y de transmitir seriedad

Aunque es importante conseguir que el candidato se sienta cómodo, no es conveniente que nos excedamos, ya que esto podría dar pie a que el entrevistado se tome demasiadas confianzas. Por eso, es importante mantener las distancias y ser educado y profesional en todo momento.  Tanto si te está gustando el candidato como si la entrevista no está yendo bien, intenta mantenerte inexpresivo.

7. Toma nota sobre los datos más importantes

Los procesos de selección pueden ser largos y es muy probable que tengas que entrevistar a varias personas. Por eso, es fundamental que prepares un informe para cada uno de los candidatos elegidos, anotando cuáles son las cualidades que más valoras en ellos, cuáles son sus puntos débiles, sus motivaciones, sus expectativas salariales y los resultados que vayas obteniendo de las pruebas realizadas. De esta forma, podrás tener un resumen que, sin duda, te ayudará a tomar la decisión final y elegir al trabajador más adecuado.

8. Comprobar las referencias

Una vez que ha terminado la entrevista, si el candidato te ha gustado una buena forma de decidirse es pedirle referencias de empleos anteriores. Puede ser en forma de carta de sus antiguos jefes donde se contemple información referida a su manera de trabajar y a sus cualidades como profesional, pero también puedes llamar por tu cuenta a las empresas que tiene en su curriculum. De esta forma, no le dará tiempo a avisar a sus antiguos jefes y podrás saber con más seguridad cómo es la persona a la que quieres contratar y por qué terminó la relación laboral con la empresa anterior.

9. Analizar su aspecto

La apariencia física también es un aspecto a tener en cuenta. Y es que si un candidato está realmente interesado en conseguir el puesto de trabajo, se preocupará de ir adecuadamente vestido a la cita y de mostrar un aspecto aseado y discreto. No obstante, no hay que ser igual de exigente para todos los cargos. Evidentemente no es lo mismo valorar el aspecto físico cuando se trata de una persona que trabajará de cara al público que cuando hablamos de alguien que va a trabajar delante de un ordenador en una oficina y que no tendrá relación con los clientes.

10. Tómate tu tiempo

En muchas ocasiones, si nos urge cubrir un puesto en la empresa puede que no tengamos tiempo de valorar de igual forma a los candidatos. Pero si tenemos por delante varias semanas antes de la incorporación, lo ideal es tomarse el tiempo necesario para evaluar a cada profesional. Piensa que siempre es preferible un proceso de selección lento a un despido fulminante porque no hemos tenido tiempo de elegir al trabajador más adecuado.

 

Escrito por:
Cristina Muriel Garín